Cuando quieres saber qué elementos comparten dos colecciones, los conjuntos ofrecen una operación directa: la intersección. El resultado conserva solo los valores presentes en ambos lados y puede quedar vacío si no hay ninguna coincidencia. El orden no es relevante.
Crearás una función que trabaje con conjuntos diferentes. Se probará tanto con números comunes como con colecciones separadas, así que no escribas un resultado fijo.