Un gestor de tareas no debería guardar títulos vacíos ni textos rodeados de espacios accidentales. Antes de crear los registros, conviene limpiar cada entrada y descartar las que no contienen nada después de esa limpieza.
En la primera fase del proyecto transformarás una lista de títulos tal como los escribió el usuario en una colección válida. Las siguientes etapas partirán de estos datos ya normalizados.